sábado, 21 de marzo de 2009

La Iglesia
Generalmente cuando pierdo el turno en odontología, es por causa de no darle la importancia que debería; pero cuando el dolor aprieta, entonces no hace falta que haga ningún esfuerzo por ir al dentista, el dolor mismo me lleva como si viajara en un tren bala. Vez pasada, mi odontóloga me preguntó como andaba, ya que había yo perdido el turno anterior y le había pedido un turno de urgencia.

Dolorido, contesté.

Dolorido vas a quedar con la cachetada que te voy a dar yo!!!

Evidentemente estaba enojada porque por mi negligencia, la carie se me empeoró.

Así también nos sucede a nosotros cuando pudiendo buscar a Dios, no lo hacemos.

Cuando la Biblia habla de buscar a Dios, está indicando el hecho de congregarnos, de asistir a las reuniones, de venir a escuchar la Palabra de Dios dada por sus ministros. De recibir la oración de los ungidos del Señor. De recibir la oración y la alabanza de aquellos que Dios  puso para tales servicios.

Nuestro devocional, si bien es provechoso, jamás podrá reemplazar las reuniones con el cuerpo de Cristo. Nunca una trompeta sola podrá sonar o funcionar mejor que una filarmónica. Una célula humana no puede formar ningún tejido humano a menos que esté unida y amalgamada a otras células. Un cristiano, no puede ser pueblo de Dios, a menos que esté unido a un grupo de cristianos que si son el pueblo de Dios. Jesucristo no vino a llamar a un solo discípulo para que lo siguiera anónimamente, todo lo contrario, llamó a doce, luego a setenta, y cuando el asciende al Padre, el número de discípulos llegaba a ciento veinte. Finalmente, la ordenanza del Señor fue: vayan por todo el mundo y hagan discípulos! Evidentemente, en la mente de Dios está la visión de una iglesia mundial compuesta por miles y miles de cristianos que se reúnen frecuentemente para buscar a Dios y propagar sus gracias.Ministrados por el Señor

 

(Mateo 16:18) Cuando Pedro hace su gran confesión de que Jesús era aquel que el Padre había enviado para salvar a los creyeran, El Señor expresó que edificaría su Iglesia sobre tal declaración. Esto significa que la Iglesia no es un invento de hombres, sino que es un proyecto divino con el propósito de congregar a quienes reciben el mensaje de salvación. Para ilustrar lo que acabo de decir, daré la siguiente ilustración. Si usted nace en Argentina, en la provincia de Santa, en la ciudad de Rosario, donde se supone que van a ir a anotarlo sus padres para que haya un documento de que usted existe y es un ciudadano de esta localidad? Luego, cuando usted llega a ser un adolescente, irá con esa partida de nacimiento a tramitar su documento de identidad. Observe que sin estos documentos usted no existe para la sociedad. Nuestra identificación como hijos de Dios es la fe que declaramos en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Luego, si usted es un residente de esta ciudad, donde se espera que viva? En Colombia? En Bogotá?

Así como los argentinos están en Argentina, los rosarinos en Rosario, los cristianos están en la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, el pueblo de Dios.

Algo que también trajo mucho perjuicio sobre este particular es el hecho de desconocer ciertos significados. El vocablo ekklēsía es un termino griego que significa: asamblea o congregación. En varios pasajes de la Biblia también se menciona el término para referirse a una aglomeración de personas. Es decir que si hoy se juntaran cinco mil personas en el monumento a la bandera para la exposición de un nuevo modelo agrícola, esa gente es una ekklēsía (asamblea) Si se amontonaran en el obelisco de Bs. As. Veinte mil personas para protestar por la inseguridad, tal muchedumbre es una ekklēsía (asamblea) precisamente por esto mismo, cuando un grupo de personas se reúnen para adorar y escuchar Palabra de Dios se produce una ekklēsía (asamblea, congregación) Indudablemente en el pensamiento de Dios su Iglesia vendría a ser un pueblo dentro de otro pueblo. Un grupo de gentes llamadas a ser de Jesucristo. Llamados a convertirse en sus discípulos.

(Efesios 5:25-27) (Apoc. 19:7-9) La Palabra de Dios presenta a la Iglesia como la novia del Cordero, vestida de lino fino, limpio, resplandeciente, esto quizás le da el mas alto significado de su razón de ser. Mas que ser un grupo de gente reunidas en un edificio para un servicio religioso, es una asamblea de creyentes en Jesucristo reunida para buscar el rostro del Señor y procurando llevar una vida santa y piadosa en todos los aspectos.

 

El concepto de congregarse comienza a perder fuerzas a través de los años por causa de dirigentes mediocres y corruptos que desanimaban y empobrecían el servicio y el amor a Dios. También por hombres y mujeres que se fijaban mas en los errores que en las virtudes. Seguramente ante calificaciones que traen estos males el autor a los Hebreos escribió esta exhortación. No dejemos de reunirnos, como hacen algunos. Al contrario, animémonos cada vez más a seguir confiando en Dios, y más aún cuando ya vemos que se acerca el día en que el Señor juzgará a todo el mundo.(Hebreos: 10:25)  

 

Traten de vivir en paz con todos y de obedecer a Dios, porque si no lo hacen, jamás lo verán cara a cara. No dejen que nadie se aleje del amor de Dios. Tampoco permitan que nadie cause problemas en el grupo, porque eso les haría daño; ¡sería como una planta amarga que los envenenaría! (Hebreos 12: 14)edificándonos en amor

 

La Iglesia es la gran familia del Padre celestial, donde los hijos de Dios se sienten hermanos y comparten sus vidas juntos y en armonía. Como buenos hermanos, se aman y se ayudan mutuamente. Cuando un hijo se ausenta de la casa paterna, es un síntoma de que algo anormal le está ocurriendo.

 

La iglesia es el complejo educacional del Maestro eterno, aquí aprenden conocimiento bíblico y espiritual desde lo mas básicos y elementales hasta los mas alto y complejos. Nadie debería estar muy tranquilo si no ha  realizado los estudios primarios y secundarios por lo menos.

 

La Iglesia es el hospital espiritual de Dios, Jesucristo como médico divino, sana las heridas del alma y del cuerpo. Quién sería tan negligente como para estar enfermo y no ir donde el médico para que lo vea? Sepamos que nuestra alma y espíritu valen muchísimo mas que nuestros cuerpos.

 

Las cinco chicas imprudentes no se esmeraron en recibir de la vida de cristo. No llenaron sus corazones de lo celestial. Por ende, les faltó este material, este atributo, esta esencia,  en el momento mas inesperado. (Mateo 25: 1-13)

 

Quedarnos cómodamente en nuestras casas mirando televisión, o tomando mate, cuando podemos estar recibiendo la ministración de Dios, es ser tan negligentes e imprudentes como aquellas cinco jóvenes.

 


Tags: la Iglesia, Biblia, buscar a Dios, ministros, grupo de gente, reunirnos, pueblo de Dios

Publicado por alba2009 @ 18:04
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